Marcos Alonso derriba la puerta de la Selección

 
El último día de mercado del verano de 2016 se hizo oficial la contratación de Alonso por el Chelsea. Fue un fichaje silencioso, aparentemente de relleno para el nuevo proyecto de Conte, pero el tiempo y el trabajo -también silencioso- de Marcos lo han colocado como uno de los mejores defensores de la Premier League y ya son cada vez más frecuentes las voces que ansían verle defendiendo los colores de la Selección española.
El cambio de sistema que llevó al Chelsea al título benefició sobre manera a Marcos, el cual se hizo el dueño del carril izquierdo. Sus seis goles la pasada temporada lo acreditan como algo más que un carrilero defensivo; ya sean de falta, con golpeos a la altura de muy pocos, con la zurda en una de sus internadas por banda, con la diestra tras recortar dentro del área o con la cabeza llegando con gran potencia desde segunda línea. Su calidad, desborde y jerarquía en el vigente campeón de Inglaterra lo han asentado con total merecimiento como un  jugador TOP.
Marcos Alonso ha desarrollado la mayor parte de su carrera fuera de España, por lo que conocemos poco o nada su desarrollo y evolución.
Hijo y nieto de futbolistas, desde siempre tuvo claro que para llegar a la élite debía ser disciplinado, paciente y siempre estar dispuesto a aprender. Creció en Santander hasta que firmó con el Real Madrid, club en el que creció hasta debutar con el Real Madrid Castilla en el año 2009, su rendimiento llamó la atención del entonces entrenador del Real Madrid, el chileno Manuel Pellegrini, que lo convocó con el primer equipo el 11 de diciembre de 2009. Marcos no participó en ese partido, pero esa convocatoria fue el reconocimiento al trabajo y la constancia del entonces jovencísimo jugador de 19 años.
Alonso debutó finalmente con el primer equipo del Real Madrid el 4 de abril de 2010 en un partido contra el Racing de Santander, curiosamente el club en el que desarrolló su padre la mayor parte de su carrera. La falta de oportunidades y la ambición de querer probarse a sí mismo llevó a Marcos a fichar en 2010 con el Bolton Wanderers. No debutó hasta enero, contra el Liverpool, pero su progresión no frenaba y tras cumplir su tercera temporada en club inglés (en la que fue nombrado mejor jugador) firmó con la Fiorentina, aunque pasaría el primer año de su nuevo contrato cedido en el Sunderland.
Ese año de intervalo en los ‘”black cats” lo asentó en la élite. Fue imprescindible durante toda la temporada y logró salvar la categoría del club, además de alcanzar la final de la Capital One Cup. Llegaba el momento de marcharse a Italia, seguramente la liga más complicada por su dureza y exigencia física y táctica. Alonso se adaptó perfectamente al fútbol italiano, titular desde el primer día en el conjunto “Viola” y creciendo partido tras partido.
Sin nunca tener el reconocimiento mediático que ha merecido por su rendimiento, por fin el fútbol le ha devuelto un poco de todo lo que Marcos Alonso le ha dado. Los últimos meses han sido de ensueño para Marcos. En mayo logró su primer título como profesional, ganando nada más y nada menos que la Premier League.
Marcos ha comenzado esta nueva temporada 2017/2018 de la mejor forma posible, pese a perder la Community Shield frente al Arsenal a principios de agosto, el rol del español en el Chelsea ha alcanzado el nivel de imprescindible. Conte tiene en Marcos Alonso el jugador perfecto para defender el carril izquierdo de Stamford Bridge, además de un bombardero a balón parado y un puñal ofensivo.
Su excelso rendimiento ha explotado de forma mediática tras marcar dos goles en la victoria del Chelsea frente al Tottenham en la segunda jornada de la Premier. Un golazo de falta en la primera parte y otro de igual calificación llegando como un rayo y fusilando a Lloris en la segunda mitad han hecho crecer las voces que lo ven como titular en la próxima Copa del Mundo, en Rusia.
Julen Lopetegui, que ha asistido en Wembley a la nombrada exhibición de Alonso contra el Tottenham, tiene la decisión de incluirle en la próxima lista de convocados de la Selección española. El 2 de septiembre España se enfrentará a Italia en el Santiago Bernabéu en el choque trascendental para la clasificación de “la roja”. Ojalá veamos en ese partido al Marcos Alonso que se está luciendo en Londres, en lo que sería un premio merecidísimo a la trayectoria de un futbolista al que no le han regalado nada.
Marcos Alonso, luchador incansable.
Imagen: @jdesign1745
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