¿Por qué Fowler esnifó la línea de fondo?

Todo aficionado del Liverpool al que se le mencione el nombre del ex-futbolista Robbie Fowler, hablará de este como un ídolo tanto dentro de los terrenos de juego como fuera, aunque fuera de ellos no actuara de la manera más ética posible. Teniendo la lujuria como bandera, ha salido mal parado en muchas peleas nocturnas, ha practicado sexo con prostitutas, ha estado a punto de perder la vida en un tiroteo dentro de un pub y ha orinado en una botella de whisky de su compañero de parranda Paul Gascoigne. Estos son unos de muchos actos indisciplinarios del propio futbolista, pero hay uno de ellos que creo mucha polémica y que tuvo consecuencias negativas tanto para Robbie como para el fútbol inglés.

Corría el mes de abril de 1999, y en Anfield se disputaba el derbi de la ciudad de Liverpool frente al Everton con todos los ingredientes que este acontecimiento contiene. Uno de los ingredientes fue que, en el entrenamiento previo al encuentro, la afición del Everton inició cánticos burlescos hacia Fowler sobre la lesión de rodilla que le impidió jugar el Mundial de Francia 98 y sobre el supuesto coqueteo que se inventó la afición del Everton sobre que Robbie consumía drogas y que era un drogadicto, siendo mentira ese coqueteo como bien insistió el jugador inglés. Viendo la hostil situación, Fowler quería dedicarle un gol a la hinchada visitante y ganar el encuentro (3-2), y en uno de los dos goles que marcó, el futbolista lo celebró de una manera curiosa pero poco ortodoxa y moral.

El atacante batió desde los 11 metros a Thomas Myhre ajustando el esférico bajo y fuera del alcance del portero noruego, y con toda la euforia y rabia que acumulaba se dirigió hacia el sector donde se ubicaba la afición del Everton, se puso a cuatro patas y simuló que esnifaba la línea de cal como si fuera todo un cocainómano, acabando esta celebración con una mirada desafiante hacia ese compartimento. Esto provocó un altercado público e incitó a una violencia que impusieron los aficionados del Everton obligando a la policía presente en el estadio a intervenir en ese graderío.

De esta forma, Robbie se burló de una afición que supo buscarle las cosquillas al futbolista, ya que esas acusaciones afectaron mucho al jugador porque nunca trató con las drogas, pero su celebración no iba a pasar desapercibida. El sindicato de futbolistas profesionales gastó literalmente cientos de miles de libras en una campaña antidroga, y el hecho de que Robbie simulara el consumo de un estupefaciente hizo que se le impusiera una multa de 32.000 libras y la suspensión de seis partidos: cuatro por la celebración y dos por haber cuestionado meses atrás la sexualidad del defensa del Chelsea Graeme Le Saux.

 

Robbie Fowler, pese a todo, es una leyenda y una persona muy querida en todos los ámbitos que constituyen al equipo rojo. Marcó 164 goles en 311 partidos, levantó 3 títulos e hizo muchos gestos éticos, como decirle al árbitro que un penalti no era porque el propio futbolista simuló falta o solidarizarse a favor de unos portuarios que perdieron su puesto y entraron en huelga. Pero, que un futbolista esnife la línea del césped del templo inglés es algo muy peculiar que pocas veces se ve en el futbol mundial. Es cierto que fue totalmente justificado, pero hay muchas más formas de celebrar un gol hacia el eterno rival.

 

Views All Time
Views All Time
82
Views Today
Views Today
1

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *