De mayor quiero ser Superman | La columna de Resaca

Foto: Goal.com

“Un verdadero número uno da la cara en los partidos después de haber cometido un error, cuando más dudas tiene. Al hacer errores, pierdes confianza y es más probable cometer aún más fallos. Para mí es distinto. Me gusta estar en el ojo del huracán”.

Hoy hablamos de un jugador que ha hecho posible que Carrara no sea solo conocida por sus blancos mármoles. Y es que un 28 de enero de 1978 nació allí el que probablemente sea el mejor portero italiano de la historia (que nos perdonen Francesco Toldo y Gianluca Pagliuca) y, sin duda, uno de los mejores jugadores de los que ha podido disfrutar el mundo fútbol.

Un joven Gigi llegó al Parma con 13 años, desempeñándose como delantero, debido a su físico portentoso. Un año después, a causa de las lesiones de los dos guardametas, jugó un partido como arquero y, hasta la fecha, nadie ha conseguido sacarlo de los tres palos. Hizo su debut con el primer equipo con 17 años, nada más ni nada menos que ante el Milan, consiguiendo dejar su portería a cero. Fue en la temporada 98-98 cuando Buffon consiguió sus primeros títulos con el equipo parmesano: la Copa Italia y la Copa de la UEFA. Por cierto, junto a Cannavaro, Crespo, Dino Baggio, Verón… ¡Menudo equipo aquel! Sentimos si algún lector aficionado del Parma ha derramado alguna lágrima leyendo este párrafo.

Foto: UEFA.com

Y, evidentemente, las campañas del arquero italiano no pasaron desapercibidas entre los grandes de la Serie A. En el año 2001, Gianluigi fichó, junto con Lilian Thuram, por la Juventus, por 54 millones de euros, convirtiéndose así en el portero más caro de la historia (no queremos ni pensar cuánto valdría ahora el Buffon de entonces). Esa misma temporada consiguió alzarse con el título de liga, tras veinte victorias, once empates y tres derrotas; así como con la Supercopa de Italia. Lo mismo ocurrió la temporada siguiente, a la que debemos sumarle la final de Champions perdida ante el Milan, en Manchester. El encuentro llegó a penaltis, donde atajó los disparos de Seedorf o Kaladze, lo cual no fue suficiente para alzarse con la “orejona”.

“Lo más importante para un portero es poder transmitir seguridad a los otros, independientemente de cómo te sientas de verdad. Incluso cuando no estés seguro de ti mismo, el resto tiene que creer que tienes controlada la situación. Un portero inseguro hace que el equipo también esté inseguro”.

En el verano de 2005 sufrió una lesión muy grave en el hombro, tras un choque con Kaká en un partido del Trofeo Luigi Berlusconi, la cual le obligó a estar fuera del equipo durante tres meses. Fue reemplazado por Christian Abbiati en el equipo entrenado por aquel entonces por Fabio Capello y su vuelta a los terrenos de juego no se dio hasta enero de 2006. De la misma manera que había ocurrido en la temporada anterior, la Juve se alzó con el título de liga en la 2005-06.

Pero ambos títulos le fueron revocados al club. Seguro que nadie olvida el escándalo de los amaños en Italia por los que la Juve descendió a Serie B. Buffon fue uno de los pocos futbolistas que se quedaron en el equipo, junto con Pavel Nedved, Alessandro Del Piero, David Trezeguet y Mauro Camoranesi… cinco buenos pilares sobre los que construir un equipo, sin duda.

Con la vuelta a la Serie A, tras las correspondientes temporadas de luto tras un descenso a segunda división, a Gigi le llegó, sin duda, la etapa más exitosa de su carrera, al menos en cuanto a logros de club se refiere: 6 torneos de liga, 3 Supercopas de Italia y otras tantas Copas de Italia. “Grazzie, Conte”, pensarán muchos aficionados juventinos. Muy poco queda por hablar de la Juve que ha monopolizado la liga italiana durante los últimos años. Y, sin duda, el bueno de Gigi ha sido uno de sus principales artífices, no solo con sus actuaciones, sino también con su carácter, con su actitud, su temperamento y su templanza.

Foto: SportBall

“Estamos hablando del número uno en el mundo, ha sido el mejor a lo largo de su carrera. Le he estado diciendo las mismas cosas durante estos 20 años: cuando un portero normal comete un fallo nadie dice nada, pero cuando Buffon comete un error, es noticia. Pero no se puede hablar de Buffon. Buffon es Buffon, el número uno”. Marcello Lippi.

Con la selección italiana es el jugador con más apariciones (175) y ha participado en todas las Copas Mundiales de Fútbol desde 1998 (el único en hacerlo en cinco ocasiones, junto con Antonio Carbajal y Lothar Matthäus), así como en todas las Eurocopas desde la de 2004 en Portugal. Casi nada. Sin duda, su momento más dulce con la “azzurra” fue el campeonato mundial de 2006, que consiguió alzar tras aquella fantástica final ante Francia. En este torneo tan solo encajó dos goles, uno en propia puerta y otro de penalti. Buffon también destacó en la Eurocopa de 2012, llevando en volandas a una Italia que únicamente perdió un partido: el de la final, 4-0 ante España.

Y así, repasando sus éxitos, podríamos estar escribiendo durante horas: diez Óscar del Calcio al Portero del Año, Premio Lev Yashin, Balón de Plata en 2006, reconocimiento al Mejor Portero del Cuarto de Siglo, Mejor Portero del Mundo del Siglo XXI, incontables apariciones en el equipo del año UEFA, collar de Oro al Mérito Deportivo, nombrado Oficial de la Orden al Mérito de la República Italiana… pero ni con esto conseguiríamos reflejar lo que representa Gianluigi Buffon, no solo para Italia, sino para el mundo entero.

“Supergigi” es calidad pura y dura, regida por una actitud de superación y esfuerzo intachable. Es el fundamento sin el cual no se entendería el oficio de portero. Es carácter, es garra, es entrega y es liderazgo. Gigi es lealtad elevada a su máxima potencia.

Y es que solo existe una manera de definir a Buffon: tras la eliminación de Italia para el Mundial de Rusia, absolutamente TODO el mundo fútbol lloró junto a él.

Ahora, con 40 años, parece que su retirada está más cerca que lejos, pese a que muchas veces ha bromeado con no abandonar el fútbol hasta los 65 años. Y alicientes no le faltan: ser el primer jugador en conquistar nueve Scudettos, ganar una Champions League, superar el número de partido en Serie A de Paolo Maldini… o, como el mismo Alessandro Del Piero le retó, tras superarle en minutos con la Juve, batir el récord de goles de “Pinturicchio”.

“Me hace gracia cuando anuncian tu funeral y vas y les demuestras lo contrario. Ahora pueden ir a mi funeral, pero no habrá nadie. Vivo para esto, para que la gente se coma sus propias palabras”.

¿Cuánto más durará la carrera deportiva de Gianluigi Buffon? Es algo que únicamente sabe él. Que cuando se marche, dejará tras de sí la leyenda de un jugador irrepetible, lo sabemos todos.

Y te lloraremos.

Foto: Eurosport.

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